La orden de la Merced recogió un aspecto, muy importante en la Edad Media, de la protección de María hacia sus hijos. Fué la protección a los cautivos, a los que caían prisioneros de los turcos y sarracenos. En la España, tan próxima a la costa africana e invadida por los moros, el peligro de esclavitud y apostasía era inminente. La Virgen, sirmpre oportuna en su compasión, se apareció en la noche del 2 de agosto de 1218 a San Pedro Nolasco, a San Raimundo de Peñafort y al rey Jaime I el conquistador, a fin de ayudarles a poner en práctica el plan que vagamente ya habían consebido, de fundar una orden destinada a redimir a los cristianos cautivos bajo el yugo de los infieles. Gracias a esta prodigiosa intervención de María quedó fácilmente fundada y aprobada la orden de la Merced, y pronto su radio de acción fué inmenso.
El santoral mercedario cuenta con 1.533 mártires y está adornado con legiones de Confesores y Vírgenes, de todas partes de Europa y de más allá del Océano.
Les propongo que hagamos oración por los actualmente perseguidos por su Credo Católico y por las víctimas del secuestro.
Madre Santa, tu que estuviste presente en cada uno de los dolores de tu hijo y que le acompañaste en su condición de prisionero, en el duro transe de su pasión y muerte. Acoge hoy a nuestros hermanos en desgracia frente a sus captores o perseguidores y procura la conversión de esas almas, actuándo como intercesora ante el Espíritu Santo para que les conceda el don de la fe. Amén.
Etiquetas: maría., merded, misericordia, virgen
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