Horas difíciles, no las mas difíciles, vive nuestra Iglesia y ese hombre, el Padre Cutie. Con el amor de Cristo, les invito a que elevemos una oración por las debilidades que nuestros Pastores puedan tener. Ante estos dolores, podemos escoger el camino de prestarnos para progagar las dificultades de un hombre y llamar al equívoco en cuanto a cuestiones de nuestra Iglesia, o podemos orar y orar porque todos seamos Santos para ser uno con Cristo y ser todos Uno con Dios.
Todos hemos caído y cuánto valoramos esa mano que se nos dio para levantarnos. Seamos cada uno de nosotros una mano, un abrazo, para cada Sacerdote santo y no tan santo y sobre todo para Cristo que nos sostiene a todos
Etiquetas:
Compartir
-
▶ Responde a esto